El karma es una mala puta que me tiene coraje por algo que seguro que hice en el pasado. El problema es que no sé exactamente el qué. Hay tanto donde elegir...
Les dije que viajaba en primera clase, ¿verdad? Al parecer a los ricos también les pierden las maletas. O eso o alguien se dio cuenta de que ese no era mi sitio en el orden natural de las cosas y han querido mandarme un mensaje para que deje de fingir que pertenezco a su club.
Confiando en que la maleta jamás aparezca exagero el valor de su contenido, a ver si la compañía aérea se enrolla y me da una buena indemnización. Me tengo que contener al darme cuenta de que poco más y les digo que transportaba las joyas de la Familia Real Británica en mi neceser.
A mi lado hay un chico que parece frustrado porque también le han perdido su equipaje. Me fijo bien en él. Sí, definitivamente es mono. Podría tirármelo.
Una voz en mi interior, que suena como la señorita Rottenmeier, me grita "Dios, Tessa, eres un poco puta. Hace dos días que has dejado a tu novio y ya estás pensando en follarte a alguien. Debería darte vergüenza". Debería, pero no es así.
El tipo tampoco me quita la vista de encima, que conste. Y es él quien habla primero conmigo. Yo sólo le sigo el rollo, porque parece buen tío y todo eso. Es color azul, en toda su gama. Parece amargado, pero tengo el presentimiento de que las cosas van a mejorar para él. Me alegro.
Es tan lindo que, antes de darme cuenta, le estoy contando el motivo de mi viaje. Lo de poner en orden mi vida y todo eso. Me interrumpo antes de que se me vaya la olla y me dé por invitarle a venirse a un hotel conmigo. No quiero corromperle. Y ya que es un encuentro casual que muere aquí, mejor que se lleve una buena impresión de mí. Así jamás sabrá lo equivocado que estaba.
HOY tESSA ME CAE UN POCO MEJOR
ResponderEliminar