viernes, 4 de enero de 2019

79. Credenciales

Me siento como una judía clandestina siendo vigilada de cerca por la Gestapo. Mi hermano sigue haciendo todo lo posible por pillarme en algún renuncio. Lo que, teniendo en cuenta la sarta de mentiras que le he soltado en los últimos dos días, parece un objetivo factible.

Le cuento mis problemas a Héctor que, por una vez, parece empatizar con mi situación.

- Tessa, te entiendo perfectamente. Lo de tu hermano es un grave problema. !Tienes que librarte de él para poder ayudarme con el tema de los ucranianos! 

Ya me extrañaba a mí tanta comprensión...

Mi segunda visita del día es a "Shadow dancer". No contento con haberme acompañado ayer, Rod se ha pasado toda la mañana metido en la página web de la agencia de comunicación, buscando mi foto entre la de los empleados. Le he dicho que como no llevo mucho tiempo allí, aún no han tenido tiempo de ponerla. Pero es evidente que la mentira no se sostendrá eternamente.

- Así que quieres que te cree un perfil falso y te cuele como integrante de la plantilla - repite mi hacker adolescente - Sí, puedo hacerlo. Pero a cambio necesito un favor
- ¡Venga ya! ¡No voy a enseñarte las tetas de nuevo!
- ¡No es eso! - se ruboriza - Lo que pasa es que tú eres una chica y... si pudieras asesorarme...

Sorpresas te da la vida. Resulta que "Shadow dancer" está colado por una compañera de clase y necesita mi ayuda. Le digo que no se preocupe. Basándome en mi propia experiencia, voy a decirle lo que tiene que hacer para ponerla a cien. Si sigue mis instrucciones, seguro que la conquista.

O eso o le meten en la cárcel si la chica resulta ser una jodida mojigata. Pero esa parte me la callo. Tampoco es cuestión de asustar al chaval antes de tiempo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario