viernes, 4 de enero de 2019

15. Compras on-line

A las cuatro de la tarde Tania regresa a su casa, dispuesta a hacer de madre y dejarme el resto del día libre para comenzar mi búsqueda personal de autodescubrimiento y reafirmación...o tumbarme en el sofá y ver la tele. Lo que, siendo sincera, es la opción más probable. 

- Hola - saluda - ¿Algún problema? 
- Ninguno, Amanda es un encanto. Por cierto, esta mañana han traído esto 

Le señalo unas siete cajas gigantescas, que he apilado al lado de la puerta. Al verlas, Tania da un gritito de alegría y comienza a examinarlas, pasando totalmente de mi culo. 

- Mi marido no habrá pasado esta mañana por casa, ¿verdad? - pregunta de repente 
- Tania, por última vez, ya te he dicho que... 
- Sí, sí, sí. Y si te lo quieres follar, es tu problema. Lo que preguntaba es si ha visto todo esto 

Me deja tan descolocada que tardo en reaccionar y negar con la cabeza. 

- Genial. Verás, me gusta hacer compras on-line, pero José no es un gran defensor de mi hobby. Así que...bueno, si no le dices nada sobre esto, te lo agradecería mucho 
- Sin problemas. Pero ¿no crees que terminará fijándose en todos esos paquetes? 
- No, porque voy a llevármelos al almacén que he alquilado para guardar mis cosillas...el segundo almacén, de hecho. Dios, Tessa, debes pensar que estoy como una cabra 
- Lamento decirte que, con la gente que conozco, no estás ni entre las 50 primeras del ranking 

La ayudo a bajar algunas cajas en lo que pide un taxi. Cuando ya me estoy yendo, la oigo decir: 

- Por cierto, en teoría esta semana tienen que traer una cabeza de elefante de bronce 
- Acabas de subir 10 puestos de golpe en el ranking - confieso entre risas, absolutamente flipada

No hay comentarios:

Publicar un comentario