He acabado Tessa. He acabado mi segunda novela (en realidad es la tercera, pero de la primera es mejor no hablar) y lo he hecho sólo con seis años de retraso. El lado positivo es que estoy convencido de que el resultado final ha sido mucho mejor gracias a este largo parón. Algo es algo.
No voy a aburrirles mucho tiempo, lo prometo. Sólo unas notas para ponerles al día sobre el pasado, el presente y el futuro.
El pasado es que abandoné Tessa más o menos en el capítulo 90 allá por el 2013. No es la primera historia que dejaba aparcada y no será la última. Pero sucedió una cosa curiosa: el personaje se negaba a abandonarme. Volvía periódicamente a mi cabeza, diciéndome "tienes que acabar esto, tienes que acabar esto". En 2019, harto de la maldita voz, decidí hacerle caso. No podría estar más contento.
He cumplido cada día con un nuevo capítulo. La gracia es que lo he escrito en unos meses en los que la Ley de Murphy ha hecho que me salga el trabajo por las orejas, lo que significa que la mayoría de las líneas se han escrito entre las 23.00 y la 1.00 am cada noche, después de acabar mis obligaciones profesionales y antes de irme a dormir. Uno de los días empecé a teclear a las 3.00 am, no les miento.
(Por cierto, sé que prometí no extenderme, pero no me puedo resistir a desvelar un pequeño secreto y es que toda la novela, y cuando digo toda es TODA, se ha escrito con la canción "Princesas" de Pereza puesta en loop. Sólo en la parte final la alternaba con "El secreto de las tortugas" de Maldita Nerea. Así que ya ven, el setlist de la banda sonora de Tessa es pero que muy reducido).
El presente: pues el blog seguirá abierto hasta el 1 de junio. Intentaré hacer un poco de publicidad, que la verdad es que no he hecho ni el más mínimo esfuerzo por captar lectores (si quieren recomendar el libro, yo encantado. Si no, igual de encantado, todo lo escribí para mí). Y ese día quitaré todos los enlaces.
Mientras, comenzaré a revisar la novela (juro que la reviso una media de seis veces antes de subir cada capítulo, y aún así se cuelan cientos de erratas) y la extenderé unas 20.000 palabras. Me explico. Antes del parón, en 2013, seguía a rajatabla las reglas de "La teoría de lo imposible" (mi anterior novela) de capítulos de 20 líneas. Luego este año me fui soltando un poco y otro poco y otro poco...y así tenemos capítulos cada vez más largos (señal de lo mucho que me estaba divirtiendo)
Pues eso, que añadiré unas cuantas salvajadas a la primera parte de la novela. No cambia nada la trama, es sólo un "bonus track". Y cuando lo tenga todo listo, para finales de año, intentaré sacar la novela en papel. De nuevo para mí, pero si quieren un ejemplar, estoy seguro de que podremos llegar a un acuerdo.
Por cierto que, ahora que le he cogido el gusto a esto de recuperar proyectos a medias, el siguiente será "Mi muerte entre los vivos". Al igual que con Tessa, primero revisaré todo lo que se había publicado y a partir de mediados de junio habrá capítulo nuevo cada día. Es algo muy distinto, una historia muy friki, absurda y por la que también siento mucho cariño (si les pica la curiosidad, rememoren el capítulo 180 de Tessa, en el que hago un improbable crossover entre novelas...)
Y ahora, para acabar toca decir algo sobre el futuro de Tessa. Lo primero es que dudo que haya una segunda novela, en el sentido estricto de la palabra. Creo que este "diario" sólo tiene sentido una vez. Pero al mismo tiempo no estoy preparado para separarme de mi querida antiheroína. De modo que seguiré escribiendo sobre ella, aunque en otro formato. Posiblemente historias cortas, o largas, o vete tú a saber. Ya llegaremos a ello.
Por lo pronto, y si alguien ha llegado hasta aquí, para agradecerte que me hayas aguantado la chapa, he aquí en primicia lo que serán las 6 primeras líneas de la nueva narración de Tessa que prometo que verá la luz antes de que acabe 2019. ¿Preparados? Pues vamos con ese puto principio...
La habitación está completamente a oscuras. Algo me dice que aún no ha amanecido, pero es difícil saberlo cuando estás en un cuarto sin ventanas.
Alguien intenta abrir la puerta con cuidado, pero aún así chirría estrepitosamente, con lo que abro los ojos antes de escuchar incluso la voz de mi invitada.
- Buenos días, hermana Margarita - saludo
- Buenos días, hermana Tessa. ¿Has descansado bien?
(continuará)