miércoles, 24 de abril de 2019

201. Nuevos interrogantes

No tengo ni puta idea de lo que acaba de pasar y, siendo sincera, tampoco es que me interese mucho. Salgo a toda leche de la comisaría antes de que los polis cambien de opinión. Si se trata de un error, quiero estar muy, pero que muy lejos, cuando se den cuenta.

Me subo en el coche de Martin y le pido que acelere, como si acabáramos de atracar la comisaría y tuviéramos que huir a toda ostia. Me jura y me perjura que no tengo nada de lo que preocuparme, pero dado que si se equivoca él no será quien se pase seis años a la sombra, prefiero poner tierra de por medio.

Damos vueltas por la ciudad hasta que me tranquilizo. Me deja en la puerta de mi casa. Bajo del coche, aún en estado de shock, pero feliz como si me hubieran hecho descubrir del mejor modo posible que soy multiorgásmica.

- Supongo que esto es un adiós - le digo, agradecida - Es una lástima que hayamos podido pasar tan poco tiempo juntos, Martin. Me caes bien
- Tú a mí también, Tessa. Pero no te vas a librar de mí tan fácilmente. Llámame exagerado, pero dada tu afición a meterte en líos algo me dice que no será la última vez que nos encontremos

Estoy a punto de protestar, pero cierro la boca. ¿Para qué negar lo evidente?

- Hasta el próximo crimen entonces - sonrío mientras me revuelvo el pelo - ¿Seguro que estoy libre? ¿No es ninguna clase de trampa para atrapar a Héctor?
- Te lo juro
- Vale. De todos modos, si le ves, dile que se ande con cuidado y que intente largarse de la ciudad lo antes posible
- ¿Sabes? Sigues dando por hecho que fue Héctor quien me contrató, cuando lo cierto es que ni siquiera lo conozco
- Que te follen, Martin. Me estás tomando el pelo

Se encoge de hombros y se mantiene en silencio. El muy cabrón ya me ha hecho dudar.

- No, en serio, no me jodas - sigue en silencio - Si no te llamó él, entonces ¿para quién trabajas?

Me guiña un ojo y arranca el coche, dejándome con la intriga, lo que me jode mucho. Tampoco tengo ni idea de por qué estoy libre, y me molesta no saberlo. Pero más me molestaría pudrirme seis años en la cárcel, así que creo que puedo soportar una pequeña dosis de misterio.

Ya aclararé todos los interrogantes. Ahora mismo lo único que quiero es sumergirme en un baño de espuma, tomar una copa de vino y darme placer. Pensándolo bien, creo que puedo ganar tiempo y cumplir todos mis deseos al mismo tiempo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario