lunes, 22 de abril de 2019

199. Cooperación

Mi abogado me avisa de que la policía quiere hablar conmigo con respecto al robo. Al parecer estoy en mi derecho a negarme a declarar, pero cuando me entero de que mis padres se dirigen de nuevo a la cárcel, me falta tiempo para decir que sí. Lo que sea con tal de no tener que verles.

Me llevan a la comisaría y me encierran en un cuartucho. Unos minutos después entran dos inspectores que se presentan formalmente, aunque olvido su nombre en cuestión de segundos.

- ¿Quién es el poli bueno y quién el poli malo? - pregunto - Para tener claro los roles
- Creo que ha visto demasiadas películas, la cosa no funciona así - me responde uno
- Vale, entonces os llamaré Poli Aguafiestas y Poli Aburrido

Hacen caso omiso a mi ingenioso comentario y se sientan. Ojean el dossier del caso y luego me miran fijamente, en plan "concurso a ver quién tarda más en pestañear".

- Háblenos del robo - dice Poli Aburrido
- Lo siento, pero no tengo ni idea de a qué os referís. Aunque si se trata de ese golpe maestro que tiene a todo el mundo asombrado, sólo puedo decir que, personalmente, creo que la persona que lo llevó a cabo tiene que ser una puta crack
- ¿Quiénes son tus cómplices?
- Vale, os diré lo que queréis saber. Fueron tipos muy bien preparados con un pasado trágico. Veréis, en 1972 fueron detenidos acusados de un crimen que no habían conocido
- No tiene gracia - me fulmina con la mirada Poli Aguafiestas
- Bueno, un poco sí - interviene Martin

Poli Aburrido se levanta y se acerca a donde estoy.

- Escucha, Tessa, yo estoy de tu lado. Pero necesito que nos ayudes un poco
- ¿Veis como si había un poli bueno? - me quejo - Una cosa, ¿tenéis ya asignados los papeles u os vais turnando dependiendo del día? Porque para ser sincera preferiría que el otro hiciera de poli bueno. Me cae mejor y es más atractivo que tú

Martin contiene una carcajada. Poli Aguafiestas hace esfuerzos por mantener el rictus, pero no puede evitar que se le escape una sonrisita. Al que parece no haberle hecho ni puta gracia es a mi otro interrogador. Probablemente he herido sus sentimientos.

- ¿Te crees que esto es una puta broma, niñata? - grita

Joder, qué poco aguante. Estas cosas pierden su gracia cuando tus interlocutores se encabronan tan rápidamente. Aparte de que, como ya he comentado en alguna ocasión, odio que me chillen, de modo que también decido activar el modo borde.

- Sé que no es una puta broma, Poli Aburrido. Lo que no comprendo es por qué coño pensabais que iba a hablar con vosotros así, por la puta cara
- ¿Quizás para reducir tu condena? - interviene Poli Aguafiestas
- Espera, espera. ¿Esa opción está sobre la mesa?
- ¿Tu abogado no te lo ha dicho?
- ¡No!
- ¡Sí que te lo dije!
- Vale, es posible, pero tendrías que habérmelo repetido, Martin. Ya deberías saber que a veces desconecto cuando me hablan - miro a Poli Aburrido - A ver si lo entiendo, ¿yo os hablo de ese hipotético cómplice y vosotros rebajáis los cargos?
- Exactamente. Si necesitas unos minutos para pensarlo...
- Qué coño, coge el boli y empieza a apuntar - le interrumpo antes de empezar a cantar

"Sí, tuve un cómplice, que fue el que realmente ideó el plan, me recogió con el coche y escondió la otra parte del botín. Ahora mismo seguro que está a punto de salir del país, así que yo que vosotros me daría prisa en detenerlo. Es un tipo sin escrúpulos, un estafador, un puto genio criminal. Es la mejor manera de describir al auténtico cerebro del golpe, el hombre al que conozco como Berto".




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