martes, 9 de abril de 2019

186. Sacrificio humano

Bendito viernes. A media tarde suelto a Amanda, con la esperanza de que Tania no se confunda y la deje todo el fin de semana en el almacén donde guarda sus compras, corro a casa, me maquillo un poco (vaaaaale, me maquillo un poco... más), me cambio y me dirijo a la terraza donde he quedado a tomar algo con el Pastor Dan. Es una misión de reconocimiento y él es el enemigo, lo sé, pero eso no significa que no pueda llevar a cabo mi interrogatorio sintiéndome guapa.

Al verme llegar se levanta y me tiende la mano. Es hora de centrar mi atención en él. Lo primero en lo que me fijo es en que es más guapo de lo que imaginaba. Rubio, cercano a los cuarenta, con barbita de dos días, sin barriga cervecera... Joder, ¿por qué todos los tíos que están buenos tienen que ser unos putos tarados?

Calma, Tessa. Recuerda que has venido a sonsacarle información, no a hacer un Pájaro Espino. Pegarte un revolcón con tus enemigos no es un plan a considerar.

Pido una botella de agua. El Pastor Dan sonríe y, sin perder la compostura, me suelta:

- Puedes pedir alcohol si lo deseas
- Vaya mierda de sacerdote estás hecho - contesto - ¿Es que no te preocupa el bienestar del niño?
- ¿Qué niño? 

Me guiña un ojo. Estoy a punto de protestar vehementemente y mantener la mentira, pero es que me apetece tanto una copa de vino tinto... Termino cediendo a la tentación.

- ¿Cómo lo has sabido?
- Lo siento, los religiosos nunca revelamos nuestros trucos
- Creía que eso eran los magos
- Sí, quizás estoy equivocado
- ¿Vas a decírselo a mi hermano?
- No. Considéralo un secreto de confesión

La sonrisa me sale de manera automática. Tardo un par de segundos en darme cuenta y borrarla. No seas idiota, ¿no ves lo que está tratando de hacer? No confíes en él. Da lo mismo lo bonitos que sean sus ojos azules, tú mantente fuerte y apégate al plan.

- Tengo la teología un poco abandonada. Desde que hice pleno de pecados, me he desentendido un poco - le digo - Así que dime, ¿eres de esos sacerdotes que se mantienen célibes, de los que se follan a niños o puedes trincarte a alguna mujer?
- Estuve casado - admite, ignorando mis provocaciones gratuitas - Cinco años. Pero ella me dejó. Se fue con el tipo que tocaba el órgano en mi iglesia. ¿Te lo puedes creer?

Ve en mi rostro que no sé si me está tomando el puto pelo.

- ¡Te juro que es verdad! Luego tuve una crisis de fe y me lié con una feligresa, pero supe ponerle fin a tiempo a la historia. Ah, por cierto, creo más en los seres humanos que en Dios. Posiblemente no haya ni cielo ni infierno, pero el marketing funciona, así que tampoco voy a estropear la gallina de los huevos de oro, ¿no?

Sigo descolocada, lo que siempre me pone de muy mala hostia.

- ¿Por qué coño me están contando todas estas cosas?
- Sólo te facilito el trabajo - se encoge de hombros - Seguramente ya me estás investigando a fondo, así que he pensado en ahorrarte el esfuerzo y darte toda la munición que necesites
- Tienes un concepto muy malo de mí - protesto

Nota mental: decirle a Shadow que ya no necesito que siga hurgando en su ordenador.

- Si quieres destruirme, adelante. Ya te dije que no iba a detenerte - prosigue - Prefiero eso a que sigas empeñada en poner la vida de tu hermano patas arriba. Sé que crees que estás haciendo lo correcto. Y posiblemente sea así. Pero ¿no te parece que es más feliz ahora?

Estamos alcanzando un punto de colegueo que no me gusta un pelo. Y ojalá dejara de hablar a media voz, casi como si susurrara, porque me está poniendo cachonda y eso no lo puedo permitir.

- Ya que estás en pleno ataque de sinceridad, dime, ¿de verdad te crees toda esa mierda de la reorientación sexual?
- ¿Importa? ¿No se supone que me vas a destruir igualmente?

Se echa a reír. Yo también. Quiero estar cabreada, pero no puedo. No sé si el hijoputa es un inconsciente o el mayor manipulador que he conocido nunca. Porque he conseguido mucho más de lo que esperaba...y de algún modo siento que es él quien ha salido ganando.

A la mierda. Me acabo la copa de vino, diciéndome que mañana será otro día. No va a pasar nada por tomarme un descanso y disfrutar de la tarde. Ya podré destruir a este cabrón en otro momento.





No hay comentarios:

Publicar un comentario