Seguro que hay algún listillo que se cree que ya sabe por dónde van los tiros de mi historia. Ni de coña. Lo que ha pasado hasta ahora es sólo el preludio. Ahora empieza lo bueno.
Me despierto sobresaltada al escuchar unos ruidos en el pasillo. Me asomo a la puerta y veo a los ucranianos entrando en casa de Alberto. Todavía estoy tratando de entender qué coño hacen ahí cuando escucho gritos y disparos que provienen del interior del piso de mi vecino.
Salgo corriendo en pijama para ver qué ha pasado. Me tengo que frotar los ojos para creerme la escena que me encuentro. Uno de los ucranianos está muerto en el suelo, pero la sangre que sale de su pecho es verde. Y los otros dos se han transformado ¡en unas putas mangostas gigantes!
Alberto dispara una especie de pistola láser y logra abatir a los dos bichos. Luego me mira y me dice que en realidad su nombre es Xender-Re y que está aquí para protegerme. Le pregunto de qué coño va todo esto y me dice, muy serio, que no soy quien creo ser. Mis padres no son mis padres, sino mis guardianes. Y yo soy la elegida. Como el jodido Neo de "Matrix".
Me agarra del brazo y corremos hacia la salida, sin tiempo que perder. En la calle nos espera un coche conducido por Héctor, que resulta ser miembro de la resistencia intergaláctica.
Cuando nos estamos montando veo aparecer a Tania por la esquina. Pero ya no parece la divertida mujer que yo conozco, sino una especie de araña que lanza un grito inhumano cuando nos ve escapar. De todos lados aparecen una especie de hombres sapo que empiezan a rodearnos. Logran romper uno de los cristales y entonces...
...nah, es coña. Os estaba tomando el pelo. En realidad hoy ha sido un día aburrido que te cagas. Pero no me digáis que no hubiera molado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario