viernes, 11 de enero de 2019

98. Una conversación de chicas

Nada más entrar en el instituto diviso a los chavales de los bates de béisbol, con su pinta de malotes.  Sin pensarlo dos veces, me voy directa a por ellos con cara de pocos amigos.

- Prestadme atención, putos gilipollas. Entrasteis en mi casa y me jodisteis el salón, no creáis que me he olvidado Así que o dejáis en paz a mi amigo u os juro que volveré por aquí y le prenderé fuego a vuestras taquillas. Con vosotros dentro. ¿Nos entendemos?

De inmediato se les borra la sonrisita del rostro. Agachan la cabeza, entre avergonzados y acojonados. Contestan "sí, señora" y se van con el rabo entre las piernas. Shadow está flipando en colores. Creo que aún no se había dado cuenta de lo cabrona que puedo llegar a ser cuando quiero.

Me señala a la chica que le gusta, que se llama Lisa, o Eloísa, o a quién coño le importa. Cuando va a empezar a caminar, le hago un gesto para que se esté quietecito.

- Es mejor que vaya yo sola - digo. Y después de la escena de hace un par de minutos, no tiene dudas sobre que es mejor obedecerme sin rechistar.

Me acerco a la chica. Color fuscia, creyéndose la reina de la fiesta cuando no es más que una cría a medio hacer. Tengo que recordarme que estoy aquí para solucionar las cosas, no para hacerla llorar en menos de veinte segundos. Que podría, creo que todos lo tenemos claro.

Hablo un minuto con ella, entre susurros, mientras señalo en dirección a Shadow. Pone los ojos como platos. Luego sonríe. Y al final incluso me abraza. Regreso junto a mi pequeño discípulo.

- Todo arreglado - sentencio - Ya tienes novia, chaval. Pan comido.
- ¿En serio, Tessa? ¿Qué le has dicho?

Sonrío y me marcho, en plan tipa misteriosa. No voy a revelar mis trucos. Sólo diré que ahora la chica tiene unas expectativas muy grandes. Shadow, colega, espero que sin ropa estés a la altura.


No hay comentarios:

Publicar un comentario