Más teléfonos. Ah, que maravillosa es la tecnología del siglo XXI, que nos permite mantenernos en contacto con nuestros seres queridos. Bueno, y a veces también te llama tu hermano, dando señales de vida por sorpresa y estropeándote el día.
- Rod, ¿qué tripa se te ha roto? - pregunto sin miramientos
- ¡Hermanita! Me ha dicho mamá que voy a ser tío
Mi querida madre y su incapacidad para quedarse calladita. Ahora que lo pienso, creo que ya sé a quién echarle la culpa por los problemas que me trae ser tan bocazas. No soy yo, es mi herencia genética y contra eso no puedo luchar. Eh...¿cuela?
- En primer lugar, no está confirmado - intento autoengañarme - Aparte de que se suponía que era un secreto, no esperaba que lo fuera proclamando a los cuatro vientos. Sólo para hacerme una idea, ¿cuántas llamadas debo esperar en las próximas horas?
- Tranquila, sólo la mía. Aunque eso es porque el resto de nuestra familia te odia. Saberlo sí que lo saben, porque mamá se pasó toda la tarde de ayer poniendo a todo el mundo al día
Insultas a unas cuantas personas en la cena de navidad y de repente deciden sacarte de sus vidas. O, como me gusta pensar, todas las buenas acciones siempre tienen su recompensa.
- Me parece genial, pero no explica qué coño haces tú llamándome, si eres el que más me detesta
- Me parece genial, pero no explica qué coño haces tú llamándome, si eres el que más me detesta
- No seas tonta, Tessa. Eres mi hermana pequeña
- Si te han secuestrado y te están obligando a decir esto, espero que le hayas explicado a tus captores que no pienso soltar ni un euro por tu rescate. Como mucho, podría animarme a darles un donativo para que te mantengan en su poder
Se echa a reír, lo que hace que me entren escalofríos. Aquí hay gato encerrado y necesito saber qué coño está pasando y por qué Rod se está comportando como una persona normal y no como el pedazo de mierda que todos sabemos que es.
- Ya te vale, hermanita. Admito que en el pasado no nos hemos llevado especialmente bien, pero eso ya es historia. El Pastor Dan dice que tengo que eliminar todos los sentimientos negativos
- ¿El Pastor Dan? ¿Te has hecho ganadero o qué coño?
- No veo el momento de que mis hijos conozcan a su primito o primita y jueguen todos juntos
- Rod, ¿no se supone que tu ex te tiene prohibido ver a los niños? ¿Qué me estoy perdiendo?
- Nos hemos dado otra oportunidad. El Pastor Dan la convenció de que es una pieza fundamental para mi recuperación
- Otra vez ese nombre. ¿Me quieres explicar quién cojones es el puto Pastor Dan?
- Es el líder espiritual de mi congregación. Me he unido a un grupo religioso que te ayuda a dejar tu vida pecaminosa y volver a la senda de la heterosexualidad
- Venga, no me jodas. Te gusta comer rabos y siempre te gustará. Lo que, todo sea dicho, es la única cosa que me gusta de ti
- Entiendo que pienses así, pero como dice el Pastor Dan...
- ¡El Pastor Dan me puede comer mi sagrado coño! Jamás pensé que diría esto, Rod, pero prefiero tu antigua versión de santito tocacojones que ésta de pecador arrepentido. Eres gay. Acéptalo. Asúmelo. Sal a que te revienten el ojete y disfrútalo
- Ay, Tessa, cómo eres
Juro que si en su siguiente respuesta vuelve a nombrar al Pastor Dan, cojo un avión y le meto al predicador por el culo. Pero no, se limita a desearme suerte con el embarazo y promete que vendrá a visitarme.
Cuando cuelgo no puedo evitar sentirme encabronada. Me parece que tarde o temprano el Pastor Dan y yo vamos a tener que mantener una conversación cara a cara. Rod es un anormal insufrible, pero es mi anormal insufrible.
Nadie le va a quitar a mi hermano la ilusión por seguir comiendo pollas. No en mi turno.
- Ya te vale, hermanita. Admito que en el pasado no nos hemos llevado especialmente bien, pero eso ya es historia. El Pastor Dan dice que tengo que eliminar todos los sentimientos negativos
- ¿El Pastor Dan? ¿Te has hecho ganadero o qué coño?
- No veo el momento de que mis hijos conozcan a su primito o primita y jueguen todos juntos
- Rod, ¿no se supone que tu ex te tiene prohibido ver a los niños? ¿Qué me estoy perdiendo?
- Nos hemos dado otra oportunidad. El Pastor Dan la convenció de que es una pieza fundamental para mi recuperación
- Otra vez ese nombre. ¿Me quieres explicar quién cojones es el puto Pastor Dan?
- Es el líder espiritual de mi congregación. Me he unido a un grupo religioso que te ayuda a dejar tu vida pecaminosa y volver a la senda de la heterosexualidad
- Venga, no me jodas. Te gusta comer rabos y siempre te gustará. Lo que, todo sea dicho, es la única cosa que me gusta de ti
- Entiendo que pienses así, pero como dice el Pastor Dan...
- ¡El Pastor Dan me puede comer mi sagrado coño! Jamás pensé que diría esto, Rod, pero prefiero tu antigua versión de santito tocacojones que ésta de pecador arrepentido. Eres gay. Acéptalo. Asúmelo. Sal a que te revienten el ojete y disfrútalo
- Ay, Tessa, cómo eres
Juro que si en su siguiente respuesta vuelve a nombrar al Pastor Dan, cojo un avión y le meto al predicador por el culo. Pero no, se limita a desearme suerte con el embarazo y promete que vendrá a visitarme.
Cuando cuelgo no puedo evitar sentirme encabronada. Me parece que tarde o temprano el Pastor Dan y yo vamos a tener que mantener una conversación cara a cara. Rod es un anormal insufrible, pero es mi anormal insufrible.
Nadie le va a quitar a mi hermano la ilusión por seguir comiendo pollas. No en mi turno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario