martes, 26 de febrero de 2019

144, Una gran noticia

La jornada transcurre con mucha tranquilidad. Incluso más de la que a mí me gustaría. Quiero decir, sé que tras una racha de ucranianos con pistolas y japoneses extraviados quizás sería conveniente bajar un poco el ritmo, pero es que el día está siendo un puto coñazo.

Me encuentro en mi piso, sola, porque el gilipollas de Raúl lleva trabajando todo el domingo en vez de hacerme caso. Estaría más encabronada de no ser porque el que le haya tocado ir a la oficina es en realidad culpa mía, por animar a un septuagenario del país del sol naciente a irse de fiesta todo el fin de semana. Aún así, con esa actitud no está ganando puntos como novio del año.

Me aburro. Me aburro tanto que llego a plantearme la posibilidad de quemar las cortinas sólo para darle emoción a la tarde, pero no tengo un encendedor a mano y me da pereza levantarme a por uno. Así que sigo acostada en el sofá, tragándome lo que echan en la tele. Que no es otra cosa que un maratón de películas de Katherine Heigl. El destino y sus bromitas sin gracia. Sí, sé que podría cambiar de canal, pero es que no tengo el mando a mano y estoy en plan vago.

Ya son casi las nueve cuando suena el teléfono. La idea es ignorar a quien coño sea, hasta que veo el nombre de la persona que está llamando y entonces sí que me levanto como un resorte.

- ¡Shadow! ¿Cómo está mi persona favorita del mundo mundial? ¿Qué has encontrado sobre Bea?
- Tessa, lamento decirte que no hay nada de lo que me pediste. Ni antecedentes, ni problemas de drogas, ni un ex-marido. Ni siquiera una multa por exceso de velocidad
- Eres un puto mierda, Shadow...
-  ¿Quieres dejarme acabar? - me interrumpe. No he hallado nada de eso...pero sí hay una cosilla
-  Vuelves a ser mi persona favorita. Venga, escúpelo.

Se hace el silencio al otro lado de la línea. Le oigo resoplar, como si se encontrara en una encrucijada moral y no supiera si decírmelo o no. El pobre cree que aún tiene elección. Mamá ha olido sangre y se enterará de lo que sea aunque tenga que torturar al crío y arrancarle los huevos.

- Shadow... - le animo, con impaciencia
- Está bien. No es ilegal ni nada de eso, pero resulta que, cuando estuvo en la universidad...pues que Bea...hizo un video porno

Me ha tocado la puta lotería. Empiezo a dar saltos de alegría por todo el salón, gritando como una loca. Le pido que me envíe inmediatamente el enlace.

- Oye, ¿qué vas a hacer con la información? Sé que no es asunto mío, pero...
- Tienes razón, no es asunto tuyo

Le cuelgo. No me apetece entablar un debate sobre los límites de mi ética. Sobre todo porque son inexistentes, y sea lo que sea lo que Shadow teme que que pueda hacer, estoy convencida de que se me ocurrirá algo peor. Voy a joder a Bea con más fuerza de lo que ya lo hacen en su pequeña aventura cinematográfica.



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